En estos meses de altas temperaturas puedes sufrir un golpe de calor mientras corres. ¿Sabes cómo prevenirlo?

No duelen como un puñetazo o una patada, pero sus consecuencias pueden ser mucho peores. Nos referimos a los “golpes de calor”, un problema que puede afectar a los runners y que en casos extremos incluso puede provocar la muerte.

El Dr. Álvaro Bustamante, especialista en Medicina del Deporte de Clínica MEDS, explica de qué se trata: “El golpe de calor asociado a la actividad deportiva es un síndrome catalogado dentro de los desórdenes por calor, que se produce por un fracaso en los mecanismos termorreguladores ante una sobrecarga térmica. Es causado por múltiples factores: ambientes calurosos, ejercicio intenso y extenuante, falta de aclimatación al calor, mala condición física, inadecuada hidratación antes y durante la carrera, sobrepeso u obesidad, presencia de patologías cardiovasculares, uso de indumentaria inadecuada…”.

El facultativo indica que existen diferentes variables ambientales que influyen y afectan la termorregulación, como la humedad, la radiación solar, la temperatura y el viento. Las peores condiciones climáticas se dan en ambientes con altas temperaturas, elevada radiación solar, poco viento y mucha humedad. “En estas condiciones se producen altos niveles de sudoración para regular la temperatura corporal mediante su evaporación. Sin embargo, en condiciones adversas no ocurre este proceso, deshidratando al deportista, impidiendo que regule la temperatura corporal y haciéndolo susceptible a desórdenes por calor”, apunta.

El golpe de calor se considera una emergencia médica, por lo que requiere de un diagnóstico y tratamiento inmediatos. Y es catalogado como un peligro en deportes de verano, especialmente en aquellos realizados al aire libre como el running.

Los corredores más expuestos a padecerlo son aquellos que participan en carreras extenuantes de larga duración en las condiciones climáticas ya mencionadas.

Síntomas y Tratamiento

Sus síntomas o manifestaciones son variadas e incluyen mareos, debilidad, náuseas, escalofríos, piel de gallina, cefalea, confusión, desorientación, conducta irracional, irritabilidad, convulsiones y hasta el coma. El cuadro se acompaña de altas temperaturas corporales (temperatura rectal sobre 40,5ºC), baja presión arterial y una elevada frecuencia cardíaca.

“Sus consecuencias son diversas y afectan a diferentes órganos, pudiendo existir una consecuencia fatal de no tratarse de manera oportuna. Entre las complicaciones están las arritmias, infarto al miocardio, coma, convulsiones, daño hepático, sangrado gastrointestinal, rabdomiolisis y falla renal”, asegura el Dr. Bustamante.

Luego se explaya respecto al tratamiento a seguir: “Al ser una emergencia médica, el tratamiento no debe demorar. El primer paso consiste en enfriar al deportista, siendo la inmersión en agua fría la mejor opción. Debe vigilarse y medirse la temperatura rectal, el estado del sistema nervioso y los signos vitales de manera periódica. Hay que evitar enfriar de más al paciente, sacándolo del baño de agua fría cuando la temperatura rectal baje de 39ºC. En segunda instancia el corredor debe ser trasladado a un centro hospitalario para su monitorización completa y la exclusión de complicaciones”.

Añade que, en general, la mayoría de los deportistas tratados por un golpe de calor de manera precoz y correcta, pueden volver a la práctica deportiva pocas semanas después de este episodio.

Medidas de Prevención

El especialista de MEDS enumera una serie de medidas a considerar para evitar la aparición de desórdenes por calor en la práctica de la actividad física:

- En días muy calurosos hay que realizar actividad física en horarios en que la temperatura es más baja: temprano en la mañana o al atardecer.
- Usar indumentaria adecuada, prefiriendo colores claros, telas naturales y prendas ligeras y sueltas que ayuden a eliminar la sudoración.
- Mantener estrategias de hidratación adecuadas antes, durante y después de la competencia o entrenamiento.
- Conocer los factores de riesgo y no exigirse más de la cuenta.
- Reconocer los síntomas iniciales y, si éstos aparecen, detenerse en ese mismo momento.
- Los corredores amateurs o que recién comienzan en el running (poco entrenados y aclimatados) no deben realizar más de 30 minutos de actividad física con temperaturas altas (sobre 25°C).
- Los atletas avezados conviene que se pesen antes y después de un entrenamiento o competencia, con el fin de conocer las pérdidas de volumen y enfocar una estrategia de reposición adecuada. Además, aquellos que competirán en pruebas de larga duración y extenuantes en climas calurosos, deben aclimatarse durante 7 a 10 días en condiciones de carrera, para preparar y adaptar de mejor manera su organismo a la alta exigencia.

DATO:

500 Centímetros cúbicos (cc) de agua 15 a 20 minutos antes de correr, y 150 a 250 cc de agua e isotónicos cada 15 minutos de entrenamiento o competencia, debiesen ingerir los corredores para evitar la aparición de desórdenes por calor.