Las puntadas abdominales son muy frecuentes entre los corredores, aunque rara vez les obligan a detenerse. En esta nota te contamos cuáles serían sus causas y cómo prevenirlas.

¡Imposible que seas runner si alguna vez no has sentido puntadas abdominales al correr! Bueno, tal vez no hay que ser tan categórico y tú seas una de las excepciones, aunque la gran mayoría de los atletas aficionados han reportado haber tenido dolores de este tipo.
Según el Dr. César Kalazich, especialista en Medicina Deportiva de Clínica MEDS, las puntadas abdominales, descritas como dolor abdominal transitorio asociado al ejercicio (ETAP, por su sigla en inglés), “son bastante frecuentes en el deporte en general, siendo el running y la cabalgata donde más frecuentemente se producen. Su localización es en general difusa, pero las más frecuentes afectan la región superior derecha del abdomen, a ambas fosas renales y a la región umbilical”.

Origen Poco Claro

¿Sus causas? En la literatura sobre el tema se le suelen atribuir a múltiples factores: a la respiración incorrecta, estrés, deshidratación, musculatura abdominal débil y tensa, correr muy rápido o por mucho tiempo en bajada, no calentar antes de trotar, partir a mucha velocidad, comer poco antes de correr…

El experto señala al respecto que “se ha teorizado bastante en los últimos años sobre los factores que pueden provocar dolores abdominales asociados al ejercicio, sin aún entenderse por completo. Así, por ejemplo, la irritación del peritoneo parietal (la capa de peritoneo más apegada a la pared abdominal) parece explicar varios de los síntomas. Otra teoría apunta a que el cuerpo prioriza la irrigación sanguínea durante el ejercicio hacia los músculos, corazón y cerebro, dejando a otros órganos con menor irrigación. Algunos estudios determinaron que la irrigación en el intestino disminuye hasta en un 75% durante el ejercicio intenso y prolongado, lo que puede explicar el dolor por isquemia: disminución crítica de sangre en los tejidos”.
El Dr. Kalazich agrega que si bien la alimentación per sé no causa este problema, “se ha visto que la mayoría de las dolencias ocurren post prandial (después de comer). Entonces, su origen puede tener que ver con el aumento de la motilidad intestinal que produce isquemia o irritación peritoneal”.
Explica, asimismo, que algunas teorías discuten que el dolor puede provenir de las raíces nerviosas de la columna dorsal, por lo que problemas posturales tendrían un rol en el ETAP. De hecho, un estudio reveló que individuos con cifosis, con curvatura anormal de la columna, tienen mayor prevalencia de dolor abdominal transitorio asociado a ejercicio.

Rendimiento y Prevención

Sobre la posibilidad que las puntadas afecten el rendimiento de los corredores, el especialista de MEDS sostiene que, en general, “el dolor es moderado y con efecto transitorio, lo que hace que muchos atletas lo soporten y sigan corriendo sin disminuir el ritmo. Aunque un estudio mostró que un tercio de los participantes en una carrera debieron reducir la velocidad y otro 10% tuvo que detenerse cuando se les presentó este problema”.
¿Cómo afrontarlas? “Las recomendaciones van desde mejorar la respiración o inspirar profundamente, hasta presionar la zona que duele, hacer elongación abdominal o inclinarse hacia adelante”, plantea.
Añade que una forma de prevenir las puntadas es comer liviano una hora antes de correr o 3 horas antes si se va a ingerir una comida abundante. “Sin embargo, como aún no se dilucidan los mecanismos que las causan, se hace difícil su tratamiento o prevención en forma general. En ese sentido, el atleta que las padece debe descubrir qué factores en su rutina de entrenamiento o en competencia gatillan las molestias para intentar cambiarlos y así evitar el ETAP”, subraya.