Para evitar contracturas y tendinopatías a causa de la práctica del running se requiere realizar una preparación física adecuada. A continuación te damos algunos consejos.

La posibilidad de lesionarse, de que la recuperación tarde más de lo esperado o de volver a sufrir la misma dolencia, son preocupaciones que rondan permanentemente en la cabeza de los corredores. Y se pueden volver una realidad si la técnica de carrera que emplean no es la adecuada, utilizan las zapatillas incorrectas o con mucho desgaste, o se sobreentrenan, entre los principales factores a considerar.
Por eso es muy importante que estén atentos a las señales que envía el cuerpo, conozcan sus límites y paren de correr en el momento preciso para evitar forzar más allá de lo aconsejable el sistema músculo-esquelético.

Importancia de Elongar

En ese contexto, cuidar nuestra musculatura es esencial para evitar contracturas y las posteriores, y más complicadas, tendinopatías. Al respecto, Claudio Montejo, Kinesiólogo de Clínica MEDS, apunta que “estas lesiones se producen, a menudo, por falta de elongación posterior a la actividad realizada. O por cambios en las sesiones de entrenamientos, ya sea geográficos (trotes con desnivel o cambios de superficies) como de intensidades (aumento de los volúmenes o las velocidades de trote)”.

Sobre el tratamiento y tiempo de recuperación que requiere una contractura, el también académico de la Universidad Católica Silva Henríquez indica que es un plazo acotado, aunque depende de la magnitud del daño. “Su tratamiento se basa en revertir la isquemia producida por la contractura. Para eso se pueden aplicar diversas técnicas kinésicas, como fisioterapia, masoterapia, termoterapia y ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad”, detalla.
Agrega que para las tendinopatías los tratamientos son un poco más largos y también se relacionan con el nivel de daño causado. Dentro de las técnicas kinésicas utilizadas para su tratamiento se encuentran la fisioterapia, masoterapia, termoterapia (crioterapia), ejercicios de fortalecimiento (principalmente excéntrico) y flexibilidad.
¿Su sola aparición implica detener la actividad física? Montejo afirma que tal decisión depende mucho “del tipo de lesión y del dolor asociado que presente el deportista, sin embargo, en términos generales, las contracturas requieren el cese de la actividad por un periodo de 2 a 4 días, para posteriormente el corredor retornar de forma progresiva y supervisada a los entrenamientos”. Y en el caso de las tendinopatías, los tiempos de para son mayores: “Es necesario detener la actividad hasta que el paciente esté asintomático y esperar por lo menos 4 a 6 semanas para que los ejercicios kinésicos propuestos hagan su efecto”, advierte el especialista.

Tips de Prevención

Claudio Montejo señala que los runners pueden reducir el riesgo de padecer este tipo de lesiones realizando una preparación física adecuada, “de forma tal de preparar el sistema musculo-esquelético al estrés y cargas de entrenamientos a las cuales se le someterá durante cierto periodo. Para esto es primordial efectuar una buena preparación de la musculatura abdominal y lumbar. Y realizar también ejercicios funcionales y de pesos absolutos”.