La práctica del running puede ayudar a prevenir y controlar esta enfermedad, aunque se deben tomar ciertas precauciones.

Datos del Ministerio de Salud señalan que uno de cada diez chilenos sufre diabetes, más del doble de los afectados hace trece años, lo que nos ubica como el segundo país en Sudamérica con mayor porcentaje de población diabética.
El sedentarismo, la obesidad y la mala calidad de la alimentación están entre los principales factores que favorecen la aparición de esta enfermedad.
En ese contexto, la práctica de deportes como el running puede ayudar a prevenir y controlar esta enfermedad, aunque conviene tomar ciertas precauciones.
Luis Vergara, médico internista de la Universidad Católica y especialista en Medicina del Deporte, indica: “El deportista diabético, como también el que tiene riesgo de serlo, están entre las personas que más se benefician de deportes como el running. En un deportista con resistencia a la insulina, el ejercicio de manera regular con una adecuada dieta puede disminuir hasta en un 58% el riesgo de tener diabetes. Por otra parte, al practicar running un deportista diabético puede controlar mejor la enfermedad, disminuir las glicemias, reducir los requerimientos de medicamentos como la metformina o la insulina. Además, permite controlar otros factores de riesgo asociados, como la hipertensión arterial, la obesidad y el colesterol elevado”.
En la misma línea, la nutricionista deportiva y genética Katherine Larraguibel sostiene que “en pacientes diabéticos el deporte o actividad física contribuye a mantener más estable su enfermedad, ya que mejora la sensibilidad de los receptores de insulina en las células, ayudando a mejorar la acción de ellas y, por ende, a mantener glicemias más estables”.

Problemas y Riesgos

La profesional con un magister en medicina deportiva advierte, al mismo tiempo, que los corredores que sufren de diabetes deben estar bajo supervisión médica y nutricional para mantener la enfermedad controlada, ya que el riesgo de presentar una enfermedad cardiovascular es muy alto.
El doctor Vergara ahonda en este problema, indicando que estos deportistas podrían llegar a tener problemas cardiovasculares tales como un infarto agudo al miocardio, por lo cual “todo paciente diabético debe tener una evaluación médica pre participativa por un médico competente en deporte, que incluya un test de esfuerzo para descartar problemas a las arterias coronarias”.
El Director Médico del Maratón de Santiago y del Ironman Pucón añade que los diabéticos que utilizan insulina pueden enfrentar algunas complicaciones, ya que al hacer ejercicio los requerimientos de esta hormona bajan. “Si no se ajusta el tratamiento puede ocurrir hipoglicemia (baja de los niveles de azúcar en la sangre), lo que puede ser peligroso”, acota.
Asimismo, comenta que hay ciertas señales de alerta que todo deportista diabético debe considerar para evitar problemas, como son el dolor torácico que aparece en reposo o durante el ejercicio, las palpitaciones, presentar cansancio desproporcionado o mareos frecuentes.

Precauciones

Sobre el escenario descrito, hay una serie de precauciones que un corredor diabético debiera tomar en cuenta para practicar running sin contratiempos.
Como ya se mencionó, lo primero es realizarse un chequeo médico antes de comenzar a entrenar, para disminuir al mínimo los riesgos de salud. “Por otra parte es importante consultar con su médico tratante para que ajuste la dosis de sus medicamentos. No es raro que las dosis de los remedios para la diabetes disminuyan e incluso en algunas ocasiones se eliminen, por el mejor control de la enfermedad, en especial en el caso de la insulina. Si el deportista diabético está comenzando con el deporte es importante que los entrenamientos sean planificados de manera adecuada para evitar lesiones por sobrecarga”, plantea Luis Vergara.
El médico recalca que si se toman todas las precauciones, en ningún caso el ejercicio es perjudicial para los diabéticos. “Por el contrario, el ejercicio está especialmente indicado para estos casos”, afirma.
Por su parte, Katherine Larraguibel resalta algunos aspectos relevantes desde el punto de vista nutricional. “Los diabéticos deben tener un plan de alimentación muy especial puesto la carga de carbohidratos debe ser específica por kilo de peso, actividad física, tratamiento médico, patologías asociadas. Sin embargo, existen recomendaciones generales básicas lo cual no quita que sea necesario llevar carga de glúcidos exacta para cada uno de ellos”, comenta.
La directora de Clinica Dyet (www.dyet.cl) luego entrega algunas recomendaciones generales:
-Respetar horarios de alimentación de acuerdo a tipos de medicamentos, pero en general se recomienda el consumo de alimentos cada 3 a 4 horas para que no sufrir hipoglicemias, ni hiperglicemias al ingerir alimentos nuevamente.
-Administrar una colación pre y post entrenamiento adecuada a su tratamiento, idealmente que contengan carbohidratos y proteínas para evitar hipoglucemia a durante la práctica deportiva.
-Como ya se mencionó, la carga de carbohidratos es específica pero siempre se debe tratar de escoger aquellos con índice glicémico no elevado, ya que la absorción es más lenta; de lo contrario sube rápidamente el azúcar en sangre. “Habitualmente los alimentos con índice glicémico bajo son los que contienen fibra en mayor proporción, como por ejemplo, quinoa, choclo, harinas integrales, pastas integrales, arroz integral, arvejas, habas, leguminosas. También se puede modificar el índice glicémico con alimentos con proteínas, semillas, etc. que ayudan a mantener esta glicemia más estable”, enseña Katherine.