Los corredores que sufren incontinencia urinaria deben superar la vergüenza y acudir a un especialista. Aprende a identificar, prevenir y tratar esta patología.

Así como es muy normal que el sudor brote de tus poros mientras corres, no es nada común que la orina se escape de tu vejiga al trotar o practicar otra disciplina.
¿Por qué se puede producir esta alteración en deportistas como los runners? El Dr. Matías Morán, especialista en Medicina del Deporte de Clínica MEDS, lo explica: “la Incontinencia Urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina que además produce problemas de higiene y sociales, pudiendo impedir la práctica de un deporte específico”.
El especialista asegura que hay distintos tipos de IU, pero la que más afecta a los deportistas es la provocada por el esfuerzo o estrés. “Se manifiesta a través de la pérdida involuntaria de orina por un aumento de la presión en la vejiga, asociada a la actividad física y el esfuerzo. Este tipo de incontinencia también produce pérdida involuntaria de orina al estornudar, toser y reír, entre otras acciones”.

Genera Vergüenza

Añade que por ahora es difícil determinar la prevalencia de la IU en corredores, ya que hay muchas personas que la presentan pero no consultan, sobre todo por vergüenza. También hay un grupo grande de mujeres que cree que es un problema normal después del parto. En ese contexto, sostiene que “es una afección más frecuente en mujeres que en hombres, y que existen algunos factores de riesgo para desarrollarla como “la amenorrea hipoestrogénica, la maternidad y realizar deportes de alto impacto. Así y todo, en mujeres que no han tenido embarazos también se puede desarrollar IU de esfuerzo, con un aumento de la presión vesical asociada al deporte específico como factor relevante para el desarrollo de esta alteración”
Las disciplinas deportivas en que más se describe la IU de esfuerzo son el atletismo, gimnasia, saltos y basquetbol. En el caso de los hombres, es más frecuente en aquellos que han tenido algún procedimiento urológico.
Ahondando en sus causas, el Dr. Morán precisa que la actividad física puede provocar sobrecargas y debilitar el piso pélvico, aunque este factor también se asociaría a variables individuales como debilidad y laxitud de los músculos del piso pélvico asociado.
Matías revela que se han realizado estudios sobre este tema, “pero las revisiones actuales siguen planteando que necesitamos más investigaciones para entender la fisiopatología de la incontinencia urinaria de esfuerzo, además de estudios que aclaren cuáles serían los mejores protocolos de ejercicios para tratar y rehabilitar esta afección”.

Consulta Precoz

También deja en claro que la IU de esfuerzo, que se manifiesta de forma repetitiva, en ningún caso es una situación normal. Por eso, tanto mujeres como hombres que la presenten, que vean afectada su vida deportiva y/o social, deben consultar a un médico especialista en el área de la uroginecología. Y ojala de la manera más precoz posible.
¿Se pueden prevenir, minimizar o eliminar sus síntomas? “Por supuesto”, dice el médico de MEDS, quien acota que “siempre que no exista un factor anatómico importante que requiera de una corrección quirúrgica, los ejercicios de fortalecimiento de los músculos del piso pélvico son la primera medida para prevenir, minimizar y, en algunos casos, eliminar los síntomas de la incontinencia urinaria. Hoy existen profesionales, como los kinesiólogos, y equipos especializados en la rehabilitación del piso pélvico, especialmente enfocados en mujeres que han tenido embarazos y partos”.

Opciones de Tratamiento

A continuación, el facultativo puntualiza las alternativas de tratamiento más utilizadas para evitar o revertir este problema de salud:

• Modificar, en caso de estar presentes, los factores que contribuyen a la aparición de esta patología, como los trastornos de alimentación, atrofia genital, tabaquismo, obesidad y alta ingesta de alcohol y cafeína. Además, los corredores, cuidando no caer en una posible deshidratación, deben regular la ingesta de líquidos antes de los entrenamientos y competencias.
• Realizar ejercicios de fortalecimiento de los músculos del piso pélvico. Los denominados ejercicios de Kegel tienen mayores beneficios contra la incontinencia urinaria de esfuerzo. Su base es contraer y relajar, de forma coordinada y consciente, los músculos del piso pélvico.
• Biofeedback: a través de distintos estímulos, se retroalimenta a la persona sobre la contracción realizada en los músculos del piso pélvico y se determina si hay mejora en el tono y fuerza de la contracción.
• Electroestimulación: con distintos aparatos se realiza una estimulación eléctrica suave a los músculos del piso pélvico, lo que produce su contracción. Ésta es una buena forma de entrenarlos.
• Conos vaginales: pequeñas pesas, de distintos tamaños y pesos, se introducen en la vagina para que la mujer realice contracciones de los músculos del piso pélvico para mejorar la fuerza y tono de éstos.
• Cirugías: hay distintos procedimientos quirúrgicos que dependen del tipo y grado de IU. Realizar o no estas intervenciones depende del especialista en urología o ginecología urológica.
• Ocupar, en algunas ocasiones, medicamentos u otras opciones terapéuticas dependiendo de lo que indique el especialista.