El tipo de calzado y la superficie donde se corre son dos de los principales factores que determinan la aparición de ampollas. Para su prevención y tratamiento se usan diferentes técnicas y productos.

Afirmar que dos de cada tres corredores, aproximadamente, han tenido ampollas en los pies, una o más veces en su historial deportivo, suena creíble o razonable. Aunque no se conocen datos en Chile, es perfectamente extrapolable a nuestro país el resultado de un estudio on line sobre la materia publicado en 2014 en España. El análisis arrojó que el 64% de los deportistas amateur de ese país, principalmente corredores y aficionados al trekking, había padecido ese problema de salud.

¿Por qué Surgen?

Por las molestias y dolor intenso y permanente que provocan en áreas de apoyo de los pies, las ampollas de mayor tamaño son capaces de impedirle a un runner seguir trotando, e incluso mantenerlo de “franco” por varios días hasta la curación de las heridas.
Conocedor del tema, el Dr. Rodrigo Melo, traumatólogo de Clínica MEDS, revela que la aparición de ampollas o flictenas está determinada, en la mayoría de los casos, por el tipo de zapatillas usadas y la superficie en que se está corriendo, afectando con mayor frecuencia a quienes ocupan superficies sintéticas. “Se producen porque el pie se desliza dentro del calzado, generando fricción de la piel y desprendimiento de la misma”, comenta.

Para prevenir las ampollas, entonces, es fundamental evitar que el pie se deslice dentro de la zapatilla. “Para esto se pueden aplicar lubricantes que eliminan la fricción o utilizar doble calceta. También hay que considerar el cambio de la superficie de entrenamiento”, aconseja el especialista en tobillo y pie.
¿Cómo se tratan? “Una vez aparecidas, debe drenarse el contenido líquido de las ampollas con una aguja estéril y cubrirlas con un sistema de acolchado adherente hasta que se curen”, plantea el Dr. Melo.

Diversos Remedios

Como la mayoría de los corredores ha sufrido las consecuencias de las ampollas, qué mejor que un grupo de ellos entreguen sus “recetas” para prevenirlas y tratarlas.

-Marco Ortega: Para prevenirlas, usar vaselina sólida en las zonas de roce (talón, planta del pie, dedos). Para curarlas, drenar la ampolla con una aguja desinfectada.
-Cristian Rosales: Lo mejor para evitarlas es usar calcetines técnicos y vaselina sólida. Si ya salieron hay que esperar a que se transformen en callosidad.
-Javi Pino: Para tratarlas la cinta Nexcare funciona perfecto. Al día siguiente de su aplicación la recuperación es completa.
- Glo Barrera: Usar zapatillas de running medio número más grande y calcetas técnicas, que no traen costuras, ayudan a su prevención.
- Claudio Aguilera: La vaselina y los calcetines técnicos sirven para que no salgan, pero si aparecen hay que poner los pies en agua tibia con hojas de matico, infusión que debe prepararse antes.
- José Luis Alarcón: Recomiendo usar Betametasona.
- Ricardo Hernán: Me ha dado resultado aplicar Leukoplast antes de correr.
- Oscar Benavides León: Lo mejor para tratar cualquier tipo de herida, como las ampollas, es el Aloe Vera. Sanan de manera muy rápida.