La pérdida de conciencia, los golpes de calor y la hiponatremia son algunos problemas no derivados de lesiones que pueden afectar a los corredores. ¿Cuáles son sus causas y cómo afrontarlos?

No solo las lesiones hacen sufrir a los runners. Hay otros problemas de salud que también pueden presentarse durante una carrera y deben ser tratados de manera oportuna para evitar inconvenientes mayores. ¿Cuáles son los principales y cómo conviene afrontarlos?
El doctor Álvaro Ferrer, deportólogo del Programa Pro Deporte de Clínica Alemana, responde: “Uno de los principales problemas que pueden presentarse desde el punto de vista médico es el colapso del atleta, que se manifiesta por la pérdida total o parcial de la conciencia con caída al suelo. Habitualmente, se presenta al finalizar la carrera, pero también puede ser durante su desarrollo, según la causa”.
Explica que la razón más frecuente es “la hipotensión postural post carrera, y esta a su vez se produce por la baja en la frecuencia cardiaca y en el cese del bombeo muscular que mantiene el retorno venoso durante la carrera. No es grave a pesar de lo dramático, pero requiere atención médica oportuna, con rehidratación y elevación de las piernas”.

Calor y Frío

Otra causa que puede llevar a que un corredor colapse es el shock o golpe de calor (heat stroke).

Este problema se presenta habitualmente en carreras largas, de 21 ó 42 km, en condiciones de altas temperaturas, pero más aún, cuando hay alta humedad. “Los síntomas son deterioro funcional, con mareos, vómitos y pérdida de conciencia. Es una emergencia médica y debe ser atendida de inmediato”, advierte el doctor Ferrer.
Añade que a la espera de atención y frente a la sospecha de un shock de calor, se puede ayudar a enfriar al atleta con el uso de hielo en las zonas de la ingle y del cuello.

Por su parte, el doctor Luis Vergara, médico internista del programa de Medicina Deportiva de la Universidad Católica, explica que durante el ejercicio, el cuerpo produce mayor cantidad de calor, principalmente por la actividad muscular y el aumento del metabolismo. “Dependiendo del ambiente, la temperatura de nuestro cuerpo puede aumentar varios grados por sobre lo normal. Cuando supera los 41°C el organismo sufre graves complicaciones, llegando incluso a ocasionar la muerte si ésta sobrepasa los 45°C”, apunta.
Agrega que cuando el ambiente está a mayor temperatura que nuestro cuerpo, el principal mecanismo para eliminar el calor es la transpiración. Y para que esto ocurra de manera eficiente, debemos estar lo suficientemente hidratados para generar sudor y enfriar nuestro cuerpo. “Si esto no ocurre, empezaremos a sentir síntomas como agotamiento, mareos, náuseas y calambres musculares. En casos más severos, pueden ocurrir alteraciones de conciencia (confusión mental, desorientación), desmayos y hasta convulsiones. Cuando ocurren estos síntomas graves estamos frente a un golpe de calor, que si no es atendido oportunamente por el equipo médico puede desencadenar incluso en la muerte del deportista”, indica.
El doctor Vergara comenta además que mientras más porcentaje de grasa y menor capacidad física tenga el deportista, mayor es el riesgo de sufrir un golpe de calor. Y agrega que otros factores que inciden son el sobre entrenamiento, el uso de algunos medicamentos (antihistamínicos, diuréticos, cafeína entre otros) y tener fiebre durante la competencia.
Por el contrario, el frío también puede generar problemas para nuestra salud, sobre todo si no estamos acostumbrados a correr con bajas temperaturas. ¿Cómo reacciona nuestro cuerpo en un ambiente gélido? El médico de la UC explica: “Se contraen los capilares que se encuentran más superficiales a la piel, para de esta manera disminuir la pérdida de calor por la piel. Esta vasoconstricción genera mayor volumen de sangre en las arterias más profundas, lo que hace que el riñón elimine líquidos y produzca ganas de orinar. Por otra parte, con el frío nuestro cuerpo aumenta la frecuencia respiratoria (hiperventilación), perdiendo calor y humedad. Considerando la pérdida de agua por la orina y la respiración puede favorecer la deshidratación, afectando el rendimiento”.
El frío puede traer otras complicaciones, advierte Luis Vergara. “Puede aumentar el riesgo de producir arritmias cardiacas, además de disminuir la eficiencia de cada latido. A nivel respiratorio puede contraer los bronquios en personas predispuestas, generando la hiperreactividad inducida por ejercicio. Los músculos frente al frío producen los típicos escalofríos, que gastan los depósitos de glicógeno favoreciendo la fatiga muscular y disminuyendo la precisión de los movimientos. A nivel del sistema nervioso puede reducir la coordinación, hacer más lentos los movimientos e incluso generar somnolencia y desmayos. Y puede producir lesiones por congelamiento en la piel de manos y pies, por lo que es importante correr con una vestimenta adecuada”, detalla.

Chequeo y Atención

Álvaro Ferrer indica que otra causa de colapso de los atletas es la hiponatremia o disminución en la cantidad de sodio de la sangre. “Ésta se produce por la sobrehidratación con agua y es más frecuente en corredores menos preparados a los que les toma más tiempo completar la carrera y que se sobrehidratan con agua. Las manifestaciones clínicas son nauseas, vómitos y eventual pérdida de conciencia”, plantea.
La acción preventiva evidente en estos casos es evitar tomar demasiada agua, como también hidratarse con bebidas isotónicas que contengan sodio.
El deportólogo de la Clínica Alemana comenta además que causas menos frecuentes de colapso durante la carrera son los problemas cardiacos como infartos o arritmias. En esos casos, “la atención médica inmediata será clave para preservar la vida del atleta”, dice.
El facultativo señala que las recomendaciones para prevenir los problemas descritos se desprenden más o menos de sus causas. De manera general, en todo caso, plantea que lo más importante es realizarse un adecuado chequeo médico antes de iniciarse en este deporte, sobre todo si la persona es mayor de 35 años o si tiene algún antecedente médico personal o familiar relevante, como hipertensión arterial, diabetes y tabaquismo.
Asimismo, acota: “Si en el screening precompetitivo se pesquisara alguna condición cardiaca importante, podría desaconsejarse la práctica del running, pero esta situación es excepcional”.
Agrega que gran parte de los problemas descritos se pueden prevenir con un adecuado entrenamiento y preparación, incluyendo una aclimatación apropiada a condiciones de calor y humedad alta.
También recalca que es imprescindible que los organizadores de las carreras cuenten con un equipo médico que pueda dar atención oportuna a los corredores que sufran eventuales problemas. Y agrega que el manejo de la situación particular dependerá del diagnóstico y de la evaluación que haga el personal de salud en el sitio o ya en algún centro hospitalario donde sea derivado el deportista.