La alimentación funcional se basa en la individualidad de cada persona, considerando su historia y hábitos de vida, para contribuir, por ejemplo, a mejorar su desempeño deportivo.

Así como para preparar una carrera de fondo lo mejor para un corredor es seguir un plan de entrenamiento diseñado de acuerdo a sus características, en la nutrición funcional deportiva ocurre algo similar.
Es lo que planteó con énfasis la nutricionista brasileña Andreia Naves en un reciente workshop sobre el tema organizado por Clínica MEDS y Universidad Mayor. En términos teóricos, la especialista comentó que la alimentación funcional “es una ciencia que se basa en la individualidad bioquímica, considerando un conjunto de factores genéticos individuales, fisiológicos y bioquímicos que determinan el funcionamiento del cuerpo y las necesidades nutricionales. Por lo tanto, cada persona tiene sus propias necesidades o deficiencias metabólicas y nutricionales, que se identifican en una evaluación cuidadosa de los signos y síntomas que presenta, y del medio ambiente en el que vive”.
En otras palabras, para que el organismo de un individuo alcance su equilibrio y estado óptimo de bienestar, “hay que identificar los antecedentes clínicos que pueden influir en su estado de salud y evaluar las necesidades nutricionales que tiene”, indica.
Los pilares que guían la nutrición funcional y el comportamiento en este campo son cinco: la individualidad bioquímica (la base de la terapia nutricional funcional); el tratamiento centrado en el paciente; el equilibrio alimentario y la biodisponibilidad de los nutrientes; la salud entendida como el bienestar físico, mental y social; y las interconexiones entre los sistemas del cuerpo y sus interacciones con las condiciones clínicas del paciente y los factores ambientales.

Aplicación en el Deporte

La Dra. Sandra Mahecha, Directora de Promoción de Actividad Física de Clínica MEDS, explica que la actividad física y deportiva es dependiente de una nutrición adecuada. “Las deficiencias nutricionales comprometen directamente la producción energética, pudiendo perjudicar el rendimiento. Además, el ejercicio por sí solo genera un estado de estrés oxidativo que debe controlarse a través de una alimentación correcta, ya que en el largo plazo esta condición puede aumentar el riesgo de desequilibrios inmunológicos y, por ende, de lesiones”, asegura.
¿Qué beneficios ofrece a los deportistas la nutrición funcional respecto a la alimentación tradicional? Andreia plantea a su favor que “no sólo evalúa los aspectos relacionados con el deporte que se practica, sino que además toma en cuenta la historia y los hábitos clínicos y de vida de los atletas y deportistas en general, sean amateur o profesionales. Éstos son factores clave para orientar las conductas nutricionales específicas que buscan, además de mejorar el desempeño deportivo, mantener y promover la salud, lo que es esencial para evitar desequilibrios que podrían perjudicar la calidad de vida y el rendimiento deportivo”.
Agrega que en los corredores de fondo, en particular, la alimentación funcional es capaz de identificar los factores que pueden influir en el rendimiento en el running. “En base a eso, se recomienda el tratamiento nutricional más adecuado, equilibrando los aspectos que perjudican el desempeño y potenciando aquellos que lo pueden mejorar”, subraya.
Acto seguido aporta consejos prácticos de nutrición funcional para que mejores tu calidad de vida y rendimiento:

- Evita el consumo de alimentos industrializados.
- Privilegia una dieta con alimentos que tengan efecto antiinflamatorio y antioxidante.
- Reduce el consumo de alimentos alergénicos.
- Prefiere alimentos orgánicos.
- Apuesta por una alimentación que respete tu individualidad bioquímica, necesidades nutricionales y el medio ambiente.