Diversos factores debes considerar al momento de elegir el calzado para running, como tu tipo de pisada, peso y superficie donde correrás. Dos especialistas te aportan consejos para ayudarte en esta tarea.

¿En qué aspectos te fijas cuando decides cambiar tus zapatillas? Pablo Soto se inclina por modelos que estén de acuerdo a su tipo de pisada, que tengan mucha ventilación y, por sobre todo, que sean muy flexibles. Cristian Álvarez privilegia la comodidad, buena amortiguación y diseño del calzado, mientras que Luis Becerra escoge según el destino que le vaya a dar: “Si es para fondo, me compro unas zapatillas más flexibles que me permitan mover más el pie. Para cerro, maicillo o pasto elijo unas con mejor agarre, que por lo general son más duras”.
Dentro de la variedad de opiniones, también hay un grupo de runners que no se cambia ni de marca ni de modelo. Ellos prefieren irse a la segura y no experimentar.
Como sea, el objetivo será siempre reducir el margen de equivocación en la elección del calzado técnico, tanto para cemento como para trail, y por eso dos expertos te dan a continuación algunas recomendaciones al respecto.

¿Cuánto Saben?

Pablo Iribarra es profesor de educación física, director de proyectos de Trail Spirit -productora que está a cargo del tour de corridas Caja Los Andes- y coordinador y coach del tema Mammut. Con toda esa experiencia a cuestas, comenta que los runners, en general, “están cada día más inquietos en conseguir información que les permita acceder al calzado más adecuado a sus características. Se preocupan de elegir bien la tienda donde lo comprarán y leen muchísimo más que antes respecto de las cualidades de cada tipo de zapatilla. En definitiva, se asesoran más en este tema”.

Como corredor y socio de la tienda especializada Running Zone (Viña del Mar), David Iturrieta se relaciona a diario con deportistas que buscan sus primeras zapatillas de trote o bien desean renovarlas. Sobre ellos, afirma que “un grupo presenta un alto grado de conocimiento, sabiendo específicamente cuál es el tipo de zapatilla que necesitan, pero a otro hay que guiarlo y aconsejarlo, enseñándole los tipos de pisadas y uso correcto de este producto”.
A su juicio, cinco son los principales aspectos a considerar al momento de escoger las zapatillas de running: Tipo de pisada, peso, nivel de entrenamiento, ritmo y terreno en el que se usará (trail o cemento).
Iribarra, tras integrar varios equipos de ventas de zapatillas en tienda y realizar evaluaciones biomecánicas para ayudar a los corredores a elegir el calzado adecuado, asegura que la comodidad debería el factor de decisión número uno. “Más allá del agarre que te pueda proporcionar la suela o si el producto es para pisada neutra, pronadora o supinadora, entre otros factores, la elección debería basarse siempre en la comodidad del calzado”, recomienda.

Uno o Más Pares

¿Es aconsejable tener más de un par de zapatillas? Pablo se pronuncia: “Es un tema personal, porque no todas las personas tienen la posibilidad de tener una colección de zapatillas y destinar cada par a un objetivo diferente. Sí recomiendo tener unas de trail y otras para cemento si se corre en distintas superficies, ya que hay mucha diferencia entre unas y otras”.
Más tajante es Iturrieta, quien señala que “siempre es recomendable. Para empezar, una persona no siempre realiza las mismas cargas de entrenamiento, por lo cual es bueno contar con zapatillas para entrenamientos largos, para sesiones cortas o rápidas, y para pista. Además, al igual como sucede con una persona, el material del calzado se debe recuperar, por lo que es importante su alternancia”.
Agrega que también es ideal contar con zapatillas para entrenar, con un mejor soporte y amortiguación, y tener otras para competir, que son más livianas y mejor ventiladas
Pablo Iribarra plantea que si bien es ventajoso contar con calzado de competición porque es bastante más liviano, “no creo que para la mayoría de quienes corren, que son aficionados, sea muy relevante demorarse 30 segundos más en completar un recorrido por no usar un modelo de menor peso”.

700K como Tope

La pregunta es recurrente entre los runners: ¿Cuándo debo cambiar mis zapatillas? El profesor de educación física manifiesta que eso depende del modelo, porque tienen distintos rangos de vida útil. “Las zapatillas de competencia o ultralivianas son las que menos duran. Incluso, en algunos casos, pueden rendir en su máxima eficiencia sólo en un evento. El resto, en su mayoría, cumple bien su función entre 500 y 700 km. Seguir usándolas con posterioridad podría generar lesiones por fatiga”, advierte.
Para extender su vida útil, sugiere tener más de un modelo para no utilizarlas demasiado seguido, “aunque eso dependerá del presupuesto que tenga cada corredor”.
Junto con coincidir que por norma, y no por indicación del fabricante, las zapatillas deben renovarse después de los 700 km. de uso, David acota que para que nos acompañen por más tiempo es aconsejable usarlas sólo para correr y en el terreno para el cual fueron diseñadas. Agrega: “También sugiero lavarlas periódicamente para que la capellada no junte tierra y se evita una ventilación incorrecta. Con esta práctica también se elimina la posibilidad de que proliferen hongos”, apunta.

Estándares Distintos

Pese a la gran variedad de marcas y modelos que ofrece el mercado, el coach del team Mammut sostiene que las diferencias en temas de confort y calidad se están acortando cada vez más. “Ahora bien, seguimos teniendo marcas que están en etapa de desarrollo o que inclusive están recién apareciendo, pero en términos generales contamos con un universo de marcas con un gran nivel de confort y a precios bastante razonables. Considerando lo anterior, pasará por una cuestión de gustos y sensaciones la elección del calzado”, especifica.
Para David, sí existe una clara diferencia entre aquellas marcas que sólo se preocupan del diseño y las que cuentan con el respaldo de estudios serios.
La decisión está en tus manos o, mejor dicho, en tus pies.

¿Cuál es Tu Pisada?

Existen tres grandes grupos de pisada: pronadora, que es aquella que se carga hacia la parte interna del pie; supinadora, que se inclina hacia afuera; y neutra, que se mantiene equilibrada. Eso va en relación a la articulación subastragalina, es decir la articulación entre el calcáneo y el astrágalo que produce la pronosupinación del pie.
Cada tipo de pisada se asocia, por lo general, a un tipo de arco característico: los pronadores suelen ser de pie plano, mientras que los supinadores tienen el arco cavo o más elevado que lo normal.
Para determinar el tipo de pisada se utilizan equipos de alta tecnología como el Footscan, al cual puedes acceder en lugares como Kinesic y clínica MEDS. Se trata de una plataforma con más de 8 mil sensores que captan las diferentes presiones realizadas tanto en forma estática como dinámica durante las distintas fases de apoyo del pie durante la marcha. Con la información que aporta puedes elegir las zapatillas y plantillas más adecuadas a tus características.

*Artículo publicado en Run for Life n° 28, noviembre 2013.