¿Cuán compatible es la práctica de estos dos deportes? Aquí opinan algunos especialistas.

Dicen que el fútbol es pasión de multitudes. De hecho, no son pocos los runners, que más de alguna vez han corrido detrás de una pelota. A propósito de ello, cabe preguntarse: ¿es compatible la práctica de estas dos disciplinas deportivas?
Elías Romero, head coach de Vespucio Runners, responde con un rotundo “no”, haciendo hincapié en las grandes diferencias que existen entre ambos deportes. “El fútbol es un deporte colectivo, acíclico y con oposición, además de ocupar un implemento como es el balón. En cambio, el running es un deporte individual, cíclico, sin oposición y que no se necesita implemento adicional (balón). Todas estas características son contrarias a las detalladas anteriormente”, plantea. A eso suma las diferencias mecánicas, físicas y fisiológicas entre los dos deportes: mientras en el fútbol hay saltos, desplazamientos laterales, hacia atrás, giros y barridas, entre otros movimientos, y el sistema anaeróbico láctico predomina sobre el aeróbico; el running exige sólo un desplazamiento frontal y hay predominancia del sistema aeróbico sobre el anaeróbico láctico.

Más allá de estas diferencias, el head coach de Road Runners Chile, Pablo González, sostiene que sí se pueden compatibilizar ambos deportes. “En general se pueden desarrollar los dos deportes en momentos de la temporada específica de cada uno, como por ejemplo en los descansos del running después de correr el objetivo principal de la temporada”, dice.

Luego advierte: “Me parece adecuada esta mezcla en los periodos generales de entrenamiento, como un complemento del deporte y la socialización que tiene el fútbol. Pero ya entrando en la preparación específica para unos 10K, 21K o maratón, estamos hablando de 16 semanas antes de cada evento, no lo considero compatible, ya que al tener movimientos balísticos el fútbol, puede provocar desgarros musculares y eso afecta directamente dicha preparación y puede llegar a provocar una lesión que deje al corredor fuera del evento que está preparando”.
Para aclarar aún más su postura, Pablo la grafica con un ejemplo: “Una persona que prepara dos maratones al año podría, después de 3 semanas de haber corrido una de estas carreras, jugar con la familia y amigos (no en una liga, por el roce o la fricción del juego) durante un mes hasta que empiece el próximo ciclo de entrenamiento”.

Problemas Eventuales

Elías Romero indica que la práctica de fútbol aumenta el riesgo de sufrir lesiones: “A las ya más comunes en el running, como son la fascitis plantar, el síndrome de la banda iliotibial o la tendinitis se sumarían las más frecuentes en el fútbol como son las esguinces de tobillo, el desgarro de ligamentos de la rodilla, lesiones en los isquiotibiales, provocadas por cambios de velocidad, y contusiones por choques o golpes que pueden terminar en fracturas óseas. Esto requiere tratamiento médico y tiempo de paralización de la actividad física, según el nivel de la lesión”.
A su vez, Pablo González, pone énfasis en los problemas musculares que se pueden originar: “El fútbol tiene movimientos balísticos y explosivos que exigen en momentos puntuales todo el sistema muscular, lo cual puede provocar desgarros en los corredores que están acostumbrados a movimientos de tipo cíclico. A pesar de que los runners tienen una fuerte masa muscular por la cantidad de micro impactos que reciben al momento de correr, no es el mismo tipo de movimiento e impacto en el sistema muscular”. En ese contexto, recuerda que las cadenas musculares que involucra la práctica del balompié son diferentes a las que se utilizan en el atletismo “y esto lleva a una exigencia mayor a diferentes tipos de músculos por la cantidad de movimientos que involucra el fútbol”.
Juan González, kinesiólogo de MedPro Clínica, corrobora lo señalado por los entrenadores, advirtiendo que “se podrían generar descompensaciones musculares por la utilización de diferentes cadenas musculares que en el running”. También repara en la posibilidad de “sufrir lesiones traumáticas propias del futbol” y añade otra posible desventaja que tiene la práctica del fútbol para los corredores: la pérdida de la resistencia para mantener carreras largas.
Por lo mismo, aconseja no practicar fútbol en los dos meses previos a una competencia de running.

Beneficios

Por cierto, hay ciertos aspectos del fútbol que también son favorables para el entrenamiento de los corredores. Juan González enumera algunas ventajas: “Mejora las habilidades de trabajo en equipo en pro de un objetivo, se optimizan las habilidades de reacción y cambios de dirección, mejora el procesamiento de información y predicción de jugadas, y se mejora la potencia muscular en periodos cortos de tiempo”, detalla el profesional de MedPro Clínica.
Elías Romero también rescata algunos aspectos positivos: “De acuerdo a mi experiencia entrenando la parte física a una selección de fútbol universitaria, hay algunos aspectos del periodo de preparación general en el fútbol que se podrían realizar en el running, como son el trabajo de fuerza, de coordinación (movimiento de los pies en escalerilla), el trabajo anaeróbico láctico y la velocidad en distancias cortas. Con esto generamos un entrenamiento cruzado beneficioso a la hora de generar un sprint en el running”.
Y luego concluye con un mensaje para los corredores futboleros: “Si eres un amante del running, pero tampoco quieres dejar de lado el partido con los amigos, hay que ver con qué frecuencia y nivel de actividad se realizan, para no generar sobrecargas musculares y/o alguna lesión que finalmente te deje fuera de carrera”.

Más Compatibles

Pablo González plantea que en lugar de practicar fútbol, a los runners les conviene desarrollar otras actividades más complementarias como son el ciclismo, la natación, el yoga y el trekking. “Estos deportes o actividades permiten mantener el estado de forma ganado en la temporada pasada, y así tener una mejor base de donde partir el periodo de entrenamiento específico. Además, entrenar o desarrollar otras actividades deportivas ayuda a la sicología del corredor para que tenga más ganas de volver a ponerse las zapatillas y rendir al máximo en su próximo objetivo”, concluye.