Es muy común que los corredores de montaña caminen en ciertos tramos de las rutas por su dificultad, nivel de preparación u otros factores. Dos entrenadores analizan esta práctica.

Lo que para un corredor de calle puede ser vergonzoso, para un trailero es lo que corresponde hacer si está muy fatigado o si la dificultad de la ruta así lo obliga. Sin más preámbulos, nos referimos a caminar en los senderos de montaña, ya sea en entrenamientos o en competencias.
¿Cuándo es adecuado que un trail runner lo haga? Según Cristian Valencia, coach del team Corredor Kaizen, realizar una u otra acción “se relaciona con la capacidad de cada uno y su nivel de entrenamiento, ya que éste determinará en qué lugares va a correr o caminar independiente del nivel técnico de la ruta. Si ha entrenado para correr, lo ideal es que durante una competencia lo haga la mayor parte del recorrido. Sin embargo, la orografía no siempre lo permite. Las características del suelo o desnivel provocarán que en algunos momentos, más allá del nivel que posea, tenga que recorrer un tramo caminando. Ahora bien, si su nivel o condición física no es la óptima, lo más recomendable es que en esos sectores no se exija, sobre todo si está corriendo una distancia larga, ya que la clave está en dosificar”.

Dosificar Energía

Katherine Cañete, profesora de educación física y entrenadora de Mustangos Trail Running, aporta su punto de vista: “En general, en tramos con más de un 5% de inclinación o en terrenos muy blandos, yo le recomendaría caminar a alguien que no esté tan entrenado, para que su desplazamiento sea más eficiente y dosifique su gasto energético, de manera que en lugares en los que sí o sí deba correr tenga energía para hacerlo. Aunque todo depende del nivel de entrenamiento de la persona”.

Luego profundiza: “Hay corredores entrenados que corren y caminan. Esto lo planifican de manera inteligente para tener una carrera mucho más pareja y no decaer después de un sobreesfuerzo en un entrenamiento o competencia que tenga mucha pendiente. Es muy fácil toparse con traileros que corren todas las subidas y cuando llegan al plano no tienen fuerza para seguir corriendo. Pero cuando su experiencia es mayor, el deportista evaluará dónde correr o no y también podría hacerlo en casi toda la ruta si su entrenamiento y el terreno se lo permiten”.
Cristian agrega que en esta decisión también entra a tallar el nivel de riesgo que el corredor quiera asumir. “Eso determinará si corre o camina en algunos senderos complejos, como los descensos por zonas rocosas donde sólo los más avezados pueden sortearlos con rapidez. O sea, a las capacidades físicas hay que sumarle las mentales”, indica.

Permite la Recuperación

Por cierto, caminar también tiene beneficios para los traileros. “Puede ser un muy buen aliado cuando se trata de recuperar fuerzas. Si utilizamos la caminata como descanso, para bajar nuestras pulsaciones en un entrenamiento, lo ideal es realizarla cuando nuestro cuerpo lo requiera, sin embargo, en competencia va a depender de la estrategia que tengamos”, señala “La Voz del Trail”.
Y para Katherine –que recientemente se ganó el derecho a representar a Chile en el mundial de trail running, a realizarse el 12 de mayo en España–, es un “gran beneficio, ya que permite descansar pero sin perder el ritmo del esfuerzo. El paso debe ser corto y rápido, involucrando menos trabajo y gasto de energía. Lo que no aconsejo, y que hacen muchos corredores erróneamente, es sentarse a descansar, aunque estén muy agotados. Después es muy complicado recuperar el ritmo”.
Añade que siempre será más aconsejable caminar que detener la marcha o abandonar un entrenamiento o carrera, “ya que este ejercicio sirve de preparación para la cabeza y el cuerpo, aunque no se le esté exigiendo al máximo”.

Estudio de la Ruta

¿Conviene estudiar la ruta antes de un entreno o carrera para determinar previamente cuándo caminar o correr? Cristian sostiene que “hacerlo siempre dará una ventaja, en el sentido de estar más preparados para enfrentar los detalles del recorrido. Un corredor que sabe el tipo de suelo que pisará tendrá claro qué zapatillas escoger. Y si conoce el desnivel que enfrentará obviamente podrá planificar de mejor manera su carrera, teniendo noción de cuándo dosificar y cuándo aumentar el ritmo”.
En términos similares, Katherine plantea que “estudiar el trazado permite llegar más preparado a una carrera. Si el corredor no lo conoce podría no dosificar su energía adecuadamente para que pueda resistir hasta el final”.

Balance Adecuado

Es muy difícil establecer un balance o relación adecuada entre correr y caminar. Así lo explica Cristian: “El porcentaje de cada acción depende solo del nivel de preparación del trailero y de la energía que tenga en el momento de entrenar o competir, ya que el biorritmo no es siempre el mismo. Durante la carrera, las variables que interactúan son inversamente proporcionales: a mejor nivel de preparación, menor será el tiempo que dediquemos a caminar”.
Para su colega, “eso depende mucho de la carrera y su altimetría. En una competencia casi totalmente plana se correrá mucho más, mientras que en una prueba de kilómetro vertical la relación será inversa. También influye bastante la distancia: en un 21K es muy probable que un corredor no camine nunca en una subida suave, pero en un ultra de 160K sí lo hará para ahorrar energía para el resto de la ruta”.