El ciclismo de ruta es un buen complemento para el entrenamiento de los runners. ¿Para qué sirve y cómo sacarle provecho?

Si practicas running y tienes una bicicleta en la casa, te conviene salir a pedalear de cuando en cuando. Claro, porque esa actividad puede ayudar a mejorar tu condición física en varios aspectos importantes para los corredores.
Así lo explica Pablo González, head coach de Road Runners, profesor de educación física y ex ciclista profesional: “El ciclismo de ruta por ser un deporte cíclico y de fuerza resistencia, es ideal como complemento para todos los corredores, desde los principiantes hasta los más experimentados. Solo depende del volumen e intensidad, para que el ciclismo sea un ejercicio complementario. En la pretemporada sirve para ganar fuerza y resistencia muscular de base, y en los periodos de mayor intensidad es un buen suplemento para ganar el fondo aeróbico tan necesario y que tanto cuesta construir, ya que los corredores por norma general no tienen la cantidad de tiempo adecuado para ganar el fondo aeróbico”.
Agrega que andar en bicicleta genera bajo impacto en las personas, por lo que se puede practicar por más tiempo, ayudando así a mejorar la resistencia muscular general y preparar el cuerpo para que los deportistas puedan ganar más kilómetros por semana y entrenar de mejor forma la intensidad.

Complemento Adecuado

Considerando lo anterior, cabe preguntarse en concreto: ¿cómo se podría complementar adecuadamente la práctica del ciclismo con el plan de entrenamiento de un corredor?
Pablo González responde recurriendo a ejemplos específicos: “Ahora que todos los corredores se están preparando para las maratones del primer semestre 2018, pueden aprovechar de ganar fondo con el ciclismo. En esta fase de entrenamiento, el corredor no puede hacer trotes de dos horas porque está recién comenzando la temporada, pero sí puede salir a hacer dos horas de ciclismo e involucrar a la familia en estos paseos, ya que el entrenamiento siempre tiene que tener un componente lúdico para que así también nuestra cabeza se desconecté mientras entrena”.
En ese contexto, señala que una buena medida es hacer ciclismo dos veces a la semana. “Se puede correr 4 días y 2 días andar en bicicleta, siempre sin pasarse del 85% de FC (frecuencia cardiaca) máxima. De esa forma, el corredor se asegura de realizar un ejercicio aeróbico de buena calidad y suma más días de entrenamiento para cuando solo tenga que correr y alcanzar los volúmenes máximos que su entrenador haya planificado para esa temporada”, señala el especialista.
Pablo advierte que el único caso en que la bicicleta podría ser perjudicial para los runners es cuando se usa mal la altura del asiento, por lo que recomienda que antes de ponerse a pedalear se busque la asesoría de un experto. “El resto son solo beneficios”, concluye.