Los siguientes consejos te serán de gran utilidad si corres por senderos bajo una o ambas condiciones.

Los traileros con “kilometraje” tienen asumido que correr bajo lluvia y/o en terrenos barrosos es más la regla que la excepción en esta disciplina. Es parte de su rigor, de su épica. Es muy raro que una competencia de trail se suspenda por mal tiempo. Y a la mayoría de sus cultores le fascina que así sea.
Pero, ¿qué cuidados especiales se deben adoptar al correr bajo estas condiciones? Cristian Valencia, entrenador del team Corredor Kaizen, plantea que “se debe considerar el uso de zapatillas y ropa adecuada a las circunstancias. En ese sentido, es importante informarse acerca de las características del terreno donde se correrá, ya que eso indicará si es necesario el uso no solo de zapatillas con buena tracción, sino además de bastones que proporcionen mayor seguridad y estabilidad, minimizando la posibilidad de una caída y lesión. En cuanto al recorrido, debemos estar atentos sobre todo en los descensos, donde hay que evitar las zonas brillantes que aumentan la posibilidad de resbalar”.
Para Nicolás Villena, coach del equipo KM Running de Viña del Mar, la indumentaria especializada también es fundamental. “Todo lo que lleves debe ser técnico y testeado: zapatillas, camiseta, pantalón/malla, cortaviento, mochila, calcetines de buena calidad… Ir ligero es muy importante, pero lo es más portar el equipo necesario. No hay que confiar en la improvisación. Aunque mojarte será inevitable, no debes pasar frío, porque en ese caso el organismo priorizará aumentar el calor corporal más que suministrar combustible a los músculos, lo que reducirá tu rendimiento”.

Recomendaciones

El entrenador run & wellness entrega una serie de tips para correr con barro:

- Las zapatillas de mayor peso pueden ayudar a correr por el barro, pero si la planta tiene mucha rugosidad el lodo se adherirá y se dificultará tu avance, por lo que es conveniente que apenas puedas les quites el barro.
- En caminos con mucho barro tienes que reducir la velocidad e intentar no hacer movimientos bruscos. Y siempre ser respetuoso con tus rivales cuando los senderos son angostos.
- Cuanto menos lodo haya, menos tracción tendrás. Una fina capa de barro en el camino puede ser como aceite en un suelo asfaltado. Incluso las zapatillas con más goma en la suela pueden resbalar en estas condiciones, por lo que debes extremar las precauciones. Puedes correr con las puntas de los pies o pisando con toda la planta. En cualquiera de los dos casos, pero especialmente en el segundo, intenta pisar ligeramente el suelo, simplemente tocándolo. Añade también un componente vertical a tu pisada y levántala más de lo normal.
- Si no puedes evitar sectores con mucho barro, concéntrate en pisar con todo el pie plano. Pisa con suavidad y rapidez para que los pies se hundan lo menos posible. Si te quedas frenado, haz fuerza con las piernas hacia adelante y exagera el balanceo de los brazos para darte impulso. Si los pies se quedan agarrados en un zona de barro profunda, intenta sacar el pie atrapado desde la punta mientras te impulsas con el otro pie.
- Si corres por una zona embarrada y no haces más que resbalar, entonces camina.

Evitar Taloneo

A juicio de Cristian, si la ruta está barrosa es aconsejable “acortar un poco la zancada y evitar el taloneo, bajando un poco el centro de gravedad, facilitando una zancada más ágil y menos torpe. Y en el ascenso no es recomendable cargar el cuerpo tan hacia adelante, ya que eso hará que aumente la posibilidad de resbalar. Por eso hay que ocupar material idóneo, como zapatillas y bastones que permitan avanzar con mayor tranquilidad”.
Añade que si el objetivo es correr, el trailero debe evitar las rutas gredosas (demasiado resbalosas), ya que en ciertas partes del recorrido habrá que caminar sí o sí. También comenta que las zonas rocosas hay que evitarlas o enfrentarlas con mucha precaución.
Haciendo hincapié en que en este tipo de terrenos hay que tener un grado de concentración mayor, ya que el terreno es resbaladizo e inestable, Nicolás sugiere: “una forma de evitar el barro es avanzar por fuera de los caminos anchos. Pero si el barro se extiende por toda la ruta, entonces corre de manera recta por el medio de ésta. Y trata de hacerlo a una menor velocidad para disminuir el riesgo de caídas”.

Calzado e Indumentaria

Reforzando lo ya expresado, Cristian Valencia indica que el calzado para correr en barro “debe tener tacos altos y multidireccionales, para lograr mayor adherencia al terreno. Si el recorrido tiene nieve y pequeños charcos es recomendable que incorpore membrana Gore-Tex, y si presenta cursos de agua más profundos las zapatillas deben tener mayor capacidad de evacuación”.
A su vez, Nicolás plantea que para correr por terrenos donde el barro se erige como principal protagonista debemos optar por una zapatilla “que posea una suela con un taco pronunciado, agresivo, pero con la suficiente separación para que el barro no se acumule en su goma. Y debe ser adherente y adaptable a las bajas temperaturas. Además, conviene que el calzado incorpore algún tipo de membrana impermeable y usar unas buenas polainas que cubran el empeine y tobillo para que salpicaduras de barro no entren a los calcetines, generando incomodidad y aumentando el peso de las zapatillas”.
Y en referencia a la ropa, el coach del team Corredor Kaizen sugiere que “con una pequeña llovizna usemos solo un cortavientos, pero con una lluvia fuerte acompañada con viento es conveniente abrigarse con una chaqueta impermeable. Así no se mojarán nuestras pertenencias y evitaremos la posibilidad que nos dé hipotermia”.
Su colega, en tanto, postula que con lluvia “el cortavientos es esencial, pues no evitará que te mojes pero si te impermeabilizará de algún modo, permitiéndote mantener seca la camiseta y el calor de tu cuerpo”.
Villena también recomienda el uso de un buff en la frente para retener el sudor y el agua que podría desplazarse hacia los ojos. Y si la temperatura es baja, aconseja utilizar una malla para ayudar a retener calor y también manguitas y pantorrilleras.
Sostiene, asimismo, que los bastones en senderos barrosos pueden ser de gran ayuda al aportar dos puntos de apoyo extra, “lo que te entrega mayor tracción, sobre todo en ascensos resbaladizos. Sin embargo, hay que manejarlos con habilidad, ya que un mal movimiento puede dañarte a ti mismo o a un corredor que va detrás”.

*Artículo publicado en Run for Life n° 67, junio-julio 2017.