La irritación o inflamación del nervio ciático provoca la ciática o lumbociática, patología que puede ser muy dolorosa e inhabilitante para correr.

Si no la has padecido, es muy probable que hayas sabido de algún familiar o conocido que sufrió ciática. Se trata de un dolor producido por la irritación o inflamación del nervio ciático, que se forma por raíces que salen desde la parte más baja de la espalda, zona conocida como columna lumbar (l4, l5 y primera sacra, principalmente).
Según explica el Dr. Martín Hidalgo, traumatólogo y especialista en columna de Clínica MEDS La Dehesa, esta patología se genera a causa de una inflamación en cualquiera de dichas raíces, “que puede ser debido a una compresión o lesión producida por una Hernia del Núcleo Pulposo, o de una compresión por artrosis, por estructura ósea o de ligamento”, señala.
En relación a su prevalencia en runners, el especialista indica que la también llamada lumbociática tiene la misma frecuencia en corredores que en no corredores. Acota, eso sí, que estos deportistas suelen presentar lumbagos con características facetarias, los cuales se originan en la articulación facetaria que está en la parte posterior de la columna y comprende la articular ascendente de una vértebra y la articular descendente de la otra.
¿Qué señales manifiesta? Puede presentarse con síntomas de tipo doloroso y quemante a lo largo de todo el nervio ciático, que abarca zona lumbar, glútea y hasta la pierna. También suele generar disestesia o alteraciones en la sensibilidad de la pierna, así como alteraciones motoras.

Lumbago y otras dolencias puedes sufrir en la espalda baja. Entérate cómo prevenirlas, tratarlas y de qué manera afectan la práctica del running.

¿Has sufrido dolor lumbar después de correr? Estudios indican que un porcentaje importante de runners ha sufrido molestias en la espalda baja en algún momento de su vida deportiva. Aunque también hay evidencia que indica que, en general, los atletas amateur tienen una columna más saludable que la población sedentaria.
El Dr. Andrés Leiva, traumatólogo y especialista en columna de Clínica MEDS, señala que existen múltiples tipos de dolor lumbar, “con distintas características dependiendo su forma de inicio, intensidad, localización y duración. Además, está determinado por las variadas causas que lo provocan, como las musculares, degenerativas y por sobreuso o estrés”.
Añade que el dolor más frecuente que padecen los corredores en esa zona es el lumbago, conocido como mecánico o común, “habitualmente relacionado a una contractura muscular y sin producir mayores daños de tipo traumático o degenerativo. Las causas degenerativas –como discopatías, osteocondrosis y espondiloartrosis– producen por lo general cuadros más larvados (con síntomas que ocultan su verdadera naturaleza) o más persistentes”.
Las fracturas por estrés, en cambio, suelen presentar un inicio agudo, con una progresión en cuanto a la intensidad y duración del dolor. “Pueden ocurrir a dos niveles: en elementos posteriores vertebrales, lo que conocemos como fractura por estrés pedicular o espondilolisis, muy habituales en deportistas adolescentes con un esqueleto aún inmaduro. Y a nivel del sacro, específicamente en la ala sacra. Esta causa es poco frecuente y afecta de manera casi exclusiva a corredores de maratón”, explica el especialista en columna.
También hace la diferencia entre el dolor lumbar y el dolor ciático o lumbociático. “Este último se ubica a nivel de la extremidad inferior, en relación al recorrido del nervio ciático (desde el glúteo hasta el pie), y es habitualmente secundario a hernias del núcleo pulposo”, revela.

Entérate cuáles son las principales lesiones que sufren los trail runners y cómo prevenirlas.

Estrategia y planificación son dos conceptos fundamentales a tener en cuenta y poner en práctica cuando se corre por rutas no pavimentadas, en especial por senderos de montaña. Debe ser así porque el trail running conlleva desafíos mayores, principalmente por practicarse en distintos tipos de superficies, muchas veces irregulares, con obstáculos naturales de toda clase –como raíces y ramas de árboles, rocas…– y con desniveles que pueden llegar a ser muy pronunciados.
Es una experiencia que, si no se asume con responsabilidad, preparación y los debidos resguardos, puede terminar mal, o sea, con alguna lesión. Para Roberto Abusleme, médico traumatólogo de Clínica MEDS y runners, correr por cerros y senderos implica someterse a las dificultades que la naturaleza y el terreno presentan. En ese entendido, “no hay una lesión específica que sufran los trail runners, pero sí hay articulaciones que se ven sometidas a una mayor sobrecarga y que se enfrentan a la adversidad del terreno, como por ejemplo rodillas y tobillos”, asegura.
Pese a lo anterior, según su experiencia, un corredor de montaña está, por lo general, más entrenado que uno de asfalto, lo que lo hace menos proclive a lesionarse.

Si te cansas prematuramente mientras corres podría ser por la falta de este mineral, afectando directamente tu rendimiento. ¿Cómo enfrentar este problema?

Por Dr. Rafael Gutiérrez Pino
Especialista en Medicina de la Actividad Física y el Deporte

 

Por si no sabías, el hierro es un componente esencial de la hemoglobina y mioglobina, que se encargan del transporte de oxígeno en la sangre y el músculo, respectivamente. Por lo mismo, los niveles de hierro inciden en la capacidad de realizar ejercicios y en el rendimiento, además de influir en la salud y entrenabilidad de un atleta.

El hierro es un mineral de gran importancia para numerosas funciones de nuestro organismo, sin embargo también puede estar implicado en la producción de radicales libres (ROS). Estas son moléculas altamente reactivas generadas por las oxidaciones que son capaces de interrumpir el curso del metabolismo, la síntesis de los tejidos y la supervivencia celular, entre otros efectos negativos. De ahí que el organismo cuente con mecanismos para regular su metabolismo y evitar que genere ROS de forma desproporcionada, gatillando problemas de salud como la inflamación.
La falta de hierro (anemia) produce cansancio, reduce la fuerza y, por ende, provoca una baja en el rendimiento. Es uno de los problemas que se plantean en la práctica cotidiana del running, siendo en algunos casos poco sensible al tratamiento.

Los corredores deben aprender a proteger estas zonas del cuerpo si planean tener larga vida como tales. Este artículo te aclara algunas dudas sobre cómo prevenir y tratar las lesiones articulares.

Las rodillas no dan “respiro” a muchos corredores, que suelen presentar molestias o lesiones recurrentes en ese sector del cuerpo. Por si no sabías, la rodilla es una de las numerosas articulaciones que tenemos los seres humanos. Estas son zonas anatómicas en donde se unen 2 o más huesos, permitiendo la movilidad en el sector de unión, “el cual está cubierto por cartílago hialino y una cápsula articular. Durante la actividad deportiva, la articulación permite movilidad, disminuir el impacto y roce, generar propiocepción y estabilidad”, explica el Dr. Claudio Dintrans, médico traumatólogo de Clínica MEDS y también runners.
Revela que por la práctica del running las articulaciones que más se ven afectadas son el tobillo, rodilla y cadera, manifestándose los problemas físicos a través de esguinces, tendinitis, luxaciones, y fracturas por estrés. “Generalmente se producen por mal acondicionamiento físico, sobreexigencia, alteraciones preexistentes (tipo de apoyo plantar, hiperlaxitud, deformidad de rodillas o caderas) e incluso mal equipamiento”, asegura el especialista, quien aconseja a los runners calentar y realizar estiramientos unos 5 minutos antes de correr para reducir el riesgo de lesiones en estas zonas.

A continuación revisamos los problemas más frecuentes que sufren los runners en estas fibras que unen los músculos a los huesos. Sus causas, formas de prevención y tratamiento.

¿Alguna vez te has excedido en tu entrenamiento y has sentido dolor o inflamación en zonas como el talón y la rodilla? Si es así, más vale que pongas atención porque es probable que hayas forzado de forma indebida tus tendones, lo que podría desembocar en una lesión o tendinopatía.
Los tendones son estructuras de fibras duras y no flexibles que forman parte del tejido muscular y conectan los músculos con los huesos. Por lo mismo las dolencias en regiones como tobillos, talones, rodillas u hombros suelen estar relacionadas con ellos.

Las Más Frecuentes

El kinesiólogo Alonso Niklitschek, de la empresa You Just Better, señala que una tendinopatía es un síndrome, vale decir, un conjunto de signos y síntomas que forman un cuadro clínico que afecta a un tendón. Como tal, al hablar de ello se incluyen otros conceptos como tendinitis y tendinosis que corresponden más bien a la fase que está cursando la patología. Así lo explica, Sebastián Rodríguez, kinesiólogo de KMP: “Tendinitis corresponde al cuadro doloroso e inflamatorio del tendón sin presentar grandes cambios a niveles estructurales, mientras que tendinosis es cuando ya se presenta una lesión más avanzada en la que incluso se puede evidenciar degeneración de las fibras del tendón”.

Para evitar contracturas y tendinopatías a causa de la práctica del running se requiere realizar una preparación física adecuada. A continuación te damos algunos consejos.

La posibilidad de lesionarse, de que la recuperación tarde más de lo esperado o de volver a sufrir la misma dolencia, son preocupaciones que rondan permanentemente en la cabeza de los corredores. Y se pueden volver una realidad si la técnica de carrera que emplean no es la adecuada, utilizan las zapatillas incorrectas o con mucho desgaste, o se sobreentrenan, entre los principales factores a considerar.
Por eso es muy importante que estén atentos a las señales que envía el cuerpo, conozcan sus límites y paren de correr en el momento preciso para evitar forzar más allá de lo aconsejable el sistema músculo-esquelético.

Importancia de Elongar

En ese contexto, cuidar nuestra musculatura es esencial para evitar contracturas y las posteriores, y más complicadas, tendinopatías. Al respecto, Claudio Montejo, Kinesiólogo de Clínica MEDS, apunta que “estas lesiones se producen, a menudo, por falta de elongación posterior a la actividad realizada. O por cambios en las sesiones de entrenamientos, ya sea geográficos (trotes con desnivel o cambios de superficies) como de intensidades (aumento de los volúmenes o las velocidades de trote)”.

Correr y hacer ejercicio en forma regular evita la acumulación de colesterol “malo” en las paredes de las arterias, aumenta su elasticidad y mejora la circulación, entre otros beneficios en salud.

El colesterol alto suele aparecer en nuestras vidas como un fantasma al que es necesario espantar a la mayor brevedad. ¿Por qué? Aunque es una sustancia que forma parte de nuestro organismo y es indispensable para la vida, su exceso es altamente perjudicial: favorece la obstrucción progresiva de las arterias (aterosclerosis), lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El responsable de ese impacto negativo en nuestra salud es el colesterol “malo”, el cual se puede reducir con una alimentación adecuada y la ingesta de medicamentos, y también practicando running y otros deportes de manera regular. El ejercicio periódico, de acuerdo a Clínica MEDS, provoca los siguientes efectos positivos en el organismo:

Quienes padecen esta condición sufren múltiples síntomas, incluyendo dolores musculares generalizados, pero pueden realizar actividad física y, por lo tanto, correr.

En un primer acercamiento, parece tratarse de una enfermedad por momentos invalidante para quienes la sufren, que en Chile se calcula entre 1 y 2% de la población. Es que la fibromialgia y sus síntomas asustan: es un trastorno que causa dolores musculares generalizados, fatiga y/o cansancio. Las personas que la presentan tienen dolor y sensibilidad en todo el cuerpo (disestesia).
Según explica el Dr. Gino Baccigaluppi, reumatólogo e inmunólogo de Clínica MEDS, “a pesar de no estar catalogada como una enfermedad propiamente tal, ya que no posee características patológicas ni un agente causal determinado, y tampoco puede ser demostrada a través de exámenes, la fibromialgia es una condición real e indesmentible, que puede llegar a alterar de manera significativa la calidad de vida de quien la padece”.
Otros síntomas son dificultad para dormir, rigidez matinal, dolores de cabeza, períodos menstruales dolorosos, sensación de hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies, falta de memoria y dificultad para concentrarse.

Aquí te indicamos cómo reconocer y tratar adecuadamente esta condición que puede traer problemas a los corredores.

No son pocas las personas que tienen pie plano y no lo saben. Claro, porque es una condición física que por sí misma no provoca dolor. Sin embargo, a la hora de correr esto puede causar problemas que es necesario atender.
Así lo explica Juan González, kinesiólogo de MedPro Clínica: “Pie plano se define como el contacto total o en mayor porcentaje de la planta con la superficie mientras una persona se encuentra de pie. Es una afección común, en la cual los tejidos que mantienen el arco plantar se encuentran más distendidos, de manera que éste cae”. Añade que durante el crecimiento del cuerpo hay procesos normales asociados a la adaptación de los tejidos al deporte. En el caso del running, los ligamentos, tendones, músculos y huesos se deben fortalecer para adaptarse a la carga de trote. “Esto puede producir dolor debido a las inflamaciones producidas por los cambios de carga o aumento de ellas, teniendo un proceso de cambio normal o patológico que debe ser evaluado por un profesional del área deportiva, como kinesiólogo o médico”, plantea.

Aunque la posibilidad que sufras una hemorragia nasal al correr es reducida, es importante que sepas quiénes están más expuestos y cómo prevenirla o tratarla.

Sus fotos y videos con el rostro ensangrentado dieron la vuelta al mundo. Corría el kilómetro 10 del maratón femenino del Campeonato Europeo de Atletismo, en Berlín (Alemania), y la bielorrusa Volha Mazuronak comenzó a sangrar profusamente por su nariz. Para no perder tiempo, corrió durante largos kilómetros con mucha sangre en su cara y cuello, hasta que decidió lavarse. Al final, el sufrimiento valió la pena y ganó la competencia.
¿Qué tan expuestos están los corredores amateur a sufrir un problema similar? El Dr. Felipe Rojas, Deportólogo de Clínica MEDS, explica que las hemorragias nasales, o epistaxis en términos médicos, se producen durante el ejercicio cuando se juntan dos elementos. “Primero, hay que tener una predisposición, principalmente anatómica por debilidad en los capilares sanguíneos que se encuentran más expuestos en las fosas nasales, lo que es netamente genético, modificable solo con cirugía. Y, segundo, se debe gatillar un aumento en la presión sanguínea, generándose microroturas en los vasos sanguíneos de la persona. Durante la actividad física se produce un aumento transitorio en la presión de estos vasos, pero también hay otros factores que influyen como el calor, la deshidratación, y el consumo de ciertos fármacos o inhaladores, así como de algunos suplementos como la cafeína”, revela.

¿Son compatibles las enfermedades respiratorias con la práctica del running? Este artículo entrega respuestas y consejos al respecto.

Seguramente más de alguna vez has estado resfriado y te has preguntado si puedes salir a correr. O quizás sufres de alguna enfermedad respiratoria crónica y no sabes si te conviene practicar deportes como el running… Pues bien, para que frente a esas dudas sepas a qué atenerte, pon atención a las siguientes orientaciones que entrega el equipo de kinesiólogos de rehabilitación cardio-metabólica, medicina física y rehabilitación de Clínica Alemana.

¿Correr Resfriado?

Sin duda, todos alguna vez hemos sufrido algún resfrío o afecciones temporales algo más complejas como la bronquitis. ¿Son esos reales impedimentos para salir a trotar?
Los profesionales del mencionado centro de salud sostienen que estando resfriado sí se podría practicar running, pero antes de tomar la decisión de hacerlo sugieren realizar el ejercicio denominado “prueba del cuello”, que consiste en lo siguiente: “Si los síntomas del resfrío se concentran en la cabeza –congestión, dolor de garganta, mucosidad mínima– entonces es posible entrenar o correr. En cambio, si los síntomas se ubican debajo del cuello –dificultad para respirar, tos, fiebre, dolor muscular– no debes salir a correr”.

Los corredores deben proteger su piel de los nocivos efectos de los rayos UV y también de otros “enemigos”. Aquí te damos algunos tips para hacerlo en estos meses cálidos.

Correr por cerca de 30 años desde su casa al trabajo, y viceversa, le pasó la cuenta al destacado fondista Erwin Valdebenito. Y no por el golpeteo incesante de sus pies sobre el asfalto, sino por no haber usado nunca protector solar. El diagnóstico que le dieron en 2015 fue lapidario: cáncer a la piel. Sin embargo, como lo ha hecho tantas veces, salió airoso de este desafío y hoy sigue corriendo y entrenando.
Para evitar casos como el de Erwin, la dermatóloga Miluska Sota afirma que los deportistas que realizan actividad al aire libre “deben protegerse permanentemente del sol para impedir las consecuencias de la radiación ultravioleta. El daño puede ser agudo y causar la quemadura solar, y también crónico que provoca el cáncer cutáneo y el envejecimiento precoz de la piel”.
Cabe indicar que la radiación solar se compone de radiación visible e invisible. La fracción invisible de la luz, representada por los rayos ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB), es la causante de la mayoría de los problemas de piel.
La doctora explica que las primeras manifestaciones de un daño a la piel se pueden evidenciar fácilmente a través de la aparición de manchas de distintas tonalidades en la piel. Y también por el surgimiento de nuevas lesiones con textura al tocarlas. “Es importante que cuando ocurra esto el deportista consulte con un dermatólogo apenas las noten en la piel, para determinar si son benignas, ya que el cáncer de piel diagnosticado tempranamente podría sanar. Una quemadura puede provocar enrojecimiento, dolor, hinchazón e incluso ampollas. En casos más severos se manifiestan síntomas como fiebre o escalofríos”, detalla.

Las puntadas abdominales son muy frecuentes entre los corredores, aunque rara vez les obligan a detenerse. En esta nota te contamos cuáles serían sus causas y cómo prevenirlas.

¡Imposible que seas runner si alguna vez no has sentido puntadas abdominales al correr! Bueno, tal vez no hay que ser tan categórico y tú seas una de las excepciones, aunque la gran mayoría de los atletas aficionados han reportado haber tenido dolores de este tipo.
Según el Dr. César Kalazich, especialista en Medicina Deportiva de Clínica MEDS, las puntadas abdominales, descritas como dolor abdominal transitorio asociado al ejercicio (ETAP, por su sigla en inglés), “son bastante frecuentes en el deporte en general, siendo el running y la cabalgata donde más frecuentemente se producen. Su localización es en general difusa, pero las más frecuentes afectan la región superior derecha del abdomen, a ambas fosas renales y a la región umbilical”.

Origen Poco Claro

¿Sus causas? En la literatura sobre el tema se le suelen atribuir a múltiples factores: a la respiración incorrecta, estrés, deshidratación, musculatura abdominal débil y tensa, correr muy rápido o por mucho tiempo en bajada, no calentar antes de trotar, partir a mucha velocidad, comer poco antes de correr…

En plena carrera o con posterioridad puedes sufrir distintos tipos de dolencias. ¿Cómo reconocerlas y qué hacer si te pasa, por ejemplo, en el próximo Maratón de Viña? A continuación te lo contamos.

Aunque la vida está plagada de malos momentos, para un runner pocas situaciones son más frustrantes que lesionarse en plena competencia. Es que entrenar por varios meses y ver mermado el rendimiento o no poder seguir corriendo por una dolencia resulta difícil de asimilar.
¿Qué dolores pueden aparecer? “Hay una gran variedad, siendo los más frecuentes en las rodillas, tobillos o espalda. Partiendo de la base que la recomendación es siempre correr sin dolor, estas molestias pueden presentarse durante la carrera sin llegar a impedir que el corredor la termine. Por lo general se asocian a contracturas musculares o a fatiga por el mismo esfuerzo de la prueba”, explica el kinesiólogo Alonso Niklitschek.
Más en detalle, Camila Monje, kinesióloga de KSB Chile y Magíster en Fisiología Clínica del Ejercicio, señala que “los dolores más frecuentes se asocian a contracturas en los grupos musculares de isquiotibiales (biceps femoral – semimenbranoso y semitendinoso) y tríceps sural (gastrocnemios y soleo), este último muy usado en la técnica de carrera, por lo que en pruebas de larga duración su sobre exigencia lo lleva a contracturarse. Una contractura quizás no provoque la detención de un corredor, pero un calambre sí, por lo que es importante prevenir la llegada de esta dolencia”.

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